LA “RAZA GITANA” NO EXISTE

DIFERENCIAS ENTRE RAZA Y ETNIA 

Son dos conceptos distintos que a menudo se suelen confundir como si fueran lo mismo, algo que es completamente erróneo:

Etnia: Grupo humano con caracteres culturales, somáticos, lingüísticos, religiosos y raciales comunes. Palabra de origen griego que significa pueblo o nación. Es un factor social.

Raza: Clases en que se agrupan los individuos de la especie humana, atendiendo principalmente al color de la piel, características antropológicas (físicas, aspecto), etc. Es un factor biológico.

El gitano es una etnia y no una raza, un error muy extendido en nuestra sociedad actual.

 

GITANOS FAMOSOS Y TRIBUS GITANAS INDIAS

DIFERENCIA ENTRE RAZA Y ESPECIE (HUMANA) 

Especie: Clasificación taxonómica animal (ser humano) a partir de una serie de características que se transmiten por herencia genética. Esta sería una definición más o menos válida desde el punto de vista biológico.

Raza: Subdivisión de la especie animal (especie humana) a partir de una serie de características físicas individuales (rostro humano, pigmentación piel, características antropológicas) diferenciables objetivamente. Lo que se podría denominar una subespecie animal.

Concepto mal usado e incorrección muy extendida: la “raza humana”. El ser humano es una especie, no una raza. Los seres humanos son, desde el punto de vista biológico, una especie animal cuya denominación científica es Homo sapiens.

 

¿ES POSIBLE CLASIFICAR LA ESPECIE HUMANA (GENÉTICA)? 

Desde el punto de vista genético es posible (según algunos investigadores) hacer una distinción de la diversidad racial según estudios publicados:

http://www.prodiversitas.bioetica.org/nota75.htm

http://dienekes.blogspot.com.es/

http://en.wikipedia.org/wiki/Lewontin%27s_Fallacy

http://blogs.discovermagazine.com/gnxp/2010/09/genetic-differences-within-european-populations/#.Utx7w6GCFER

En el caso de los perros por ejemplo, los rasgos de personalidad del animal dependen en gran medida de la raza, seguido de la educación recibida.

Sin embargo para la teoría buenista, la personalidad de los hombres es completamente independiente de la raza y se debe sólo a factores socioculturales, que a su vez también estarían aislados de la raza.

 

CONTROVERSIA EN LA EXISTENCIA DE LAS RAZAS EN LA ESPECIE HUMANA 

Según Richard Lewontin y otros integrantes de la comunidad científica, todos formaríamos parte de una misma raza, por lo tanto en la especie humana no habría razas ni subespecies.

Sin embargo, aunque esta puede parecer la opinión mayoritaria y la que transciende al público general a través de los medios, la afirmación no es siempre cierta. Encuestas entre científicos especialistas muestran que unas veces la mayoría de ellos sostiene la existencia de las razas humanas como algo biológico y en otras encuestas sucede lo contrario. En una encuesta de 2001, a la pregunta, ¿está de acuerdo con la siguiente afirmación?: “Hay razas biológicas en la especie Homo sapiens”, el 69% de los antropólogos físicos estadounidenses y el 80% de los antropólogos sociales encuestados respondió negativamente. Mientras que otra encuesta de 2001 entre antropólogos polacos solo el 25% rechazaba el concepto de raza. En otra encuesta anterior (Lieberman et al. 1992), el 85% de los biólogos y el 64% de los psicólogos evolutivos encuestados respondían afirmativamente a la misma cuestión.

Las razas no existen, ni biológicamente ni científicamente. Los hombres por su origen común, pertenecen al mismo repertorio genético. Las variaciones que podemos constatar no son el resultado de genes diferentes. Si de “razas” se tratara, hay una sola “raza”: la humana.

José Marín González, Doctor en Antropología de la Universidad La Sorbonne de París

 

“Existe un gran consenso entre los antropólogos y genetistas humanos de que, desde el punto de vista biológico, las razas humanas no existen”

Sergio Pena, investigador

 

DECLARACIONES DE LA UNESCO 

Respecto a las razas, las declaraciones científicas que quizás gozan de más autoridad son las de un grupo de expertos reunidos por la UNESCO. En 1950, 1951, 1964 y 1967 se celebraron reuniones en las que un grupo internacional de antropólogos, zoólogos, médicos, anatomistas y otros promulgaron de común acuerdo cuatro declaraciones sobre las razas. La última enfatizaba los tres puntos siguientes:

A “Todos los hombres que viven hoy día pertenecen a la misma especie (humana) y descienden del mismo tronco.”

B “La división de la especie humana en ‘razas’ es en parte convencional y en parte arbitraria, y no implica ninguna jerarquía en absoluto.”

C “El conocimiento biológico actual no nos permite imputar los logros culturales a las diferencias en el potencial genético, sino que solo deberían atribuirse a la historia cultural de los diferentes pueblos. Los pueblos del mundo actual parecen poseer igual potencial biológico para alcanzar cualquier nivel de civilización.”

 

ESTUDIO DE LAS RAZAS HUMANAS (ACTUALIDAD) 

El estudio de las razas humanas en el Homo sapiens (hombre) abarca las ciencias de la antropología física (clásica), la antropología biológica, la genética humana y sus distintos campos.

 

CLASIFICACIONES HISTÓRICAS (verde: la que correspondería al gitano) 

Ya los antiguos egipcios eran conscientes de las diferencias biológicas y morfológicas observables entre poblaciones humanas, y a ellos se deben los primeros intentos de definición y de clasificación de las razas. Tumbas egipcias del siglo XV a.C. aproximadamente muestran pinturas y relieves que reflejan las principales tipologías humanas conocidas en su época: la egipcia, la asiática, la negra y la europea. También en la literatura sánscrita arcaica (de los siglos X al XV a. C.) se habla de las diferencias morfológicas y culturales entre personas blancas (invasores arios) y personas negras (nativos indios).

Existen textos sagrados en muchas tumbas faraónicas de la época del Imperio nuevo de Egipto (entre el 1550 y el 1070 a.C.) que dan referencia de las cuatro razas conocidas por ellos:

libio
nubio
sirio
egipcio

En la antigüedad grecolatina, escritores y pensadores como Heródoto (ca. 484-ca. 420 a.C.), Aristóteles (384-322 a.C.), Plinio el Viejo (24-79) o Tácito (ca. 55-ca. 125) describieron no sólo la apariencia, las costumbres y creencias de numerosos pueblos, sino que incluso se plantearon las cuestiones de sus orígenes, evolución, diferenciación racial, social y religiosa, etc. Pero sus planteamientos y metodología se hallaban extraordinariamente limitados en el terreno empírico e interpretativo, debido al escaso desarrollo de las ciencias experimentales positivistas de su tiempo. Entre todos ellos, fue seguramente Heródoto quien más interés mostró por las razas de su tiempo, hasta el extremo de que muchas de sus informaciones sobre la morfología y tradiciones de los pueblos contemporáneos han mantenido un valor científico y comparativo muy importante dentro de los modernos estudios antropológicos sobre las poblaciones actuales de las mismas áreas. Aristóteles e Hipócrates, por su parte, llegaron a hacer observaciones tan acertadas y agudas como que el medio ecológico influye en los rasgos morfológicos y fisiológicos de las comunidades humanas.

En la época romana, los cronistas y geógrafos romanos hicieron descripciones más o menos minuciosas de muchos de los pueblos que vivían dentro o fuera de las fronteras de la latinidad, pero sus obras son mucho más descriptivas que interpretativas.

En la Edad Media se creyó encontrar en la diversidad humana un origen similar al que tiene la multiplicidad de lenguas. Haciendo una interpretación bíblica, la humanidad desciende de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, cuyos descendientes se esparcieron por el mundo después de construir la torre de Babel, dando lugar a tres pueblos o razas diferentes:

semitas (asiáticos)
camitas (africanos)
jafetitas (europeos)

En la época de los descubrimientos de españoles y portugueses en los siglos XV y XVI cuando la toma de contacto con pueblos completamente diferentes de los entonces conocidos trajo a primer plano la cuestión de las variedades raciales dentro de la especie humana. Precursores de la antropología moderna como los españoles Gonzalo Fernández de Oviedo (1478-1557) o José de Acosta (1540-1600) registraron con un método sistemático un enorme caudal de información descriptiva sobre los pueblos y culturas amerindios, igual que después harían otros viajeros, cronistas y científicos europeos con los pueblos africanos, asiáticos y oceánicos.

En 1684, el médico francés François Bernier (1620-1688) estableció una de las primeras clasificaciones razonadas de las razas humanas:

los europeos
africanos del norte
persas
árabes
habitantes de la India y de Insulindia
americanos “
color oliváceo
los demás africanos
asiáticos amarillos
lapones

Poco después, los Systema Naturae (1735) del naturalista sueco Carlos Linneo (1707-1778) definían la posición de los humanos en el marco general de las especies naturales, en correlación con las especies zoológicas y botánicas. Además de incluir a la especie humana y a los monos en el orden especial de los primates, Linné estableció una clasificación que dividía de forma muy simplista (hoy se consideraría sin duda “racista”) la especie humana, según sus rasgos físicos, psíquicos y sociales, en estos cuatro grupos:

El Homo Americanus: se caracteriza por la piel rojiza, el pelo negro, liso y grueso, la nariz ancha, la escasa pilosidad, la obstinación, la alegría, el amor por la libertad, y la afición por cubrirse el cuerpo de pinturas. Se rige por las costumbres.

El Homo Europaeus: se caracteriza por la piel blanca, el pelo claro abundante, el ingenio, y por llevar ropas ceñidas. Se rige por las leyes.

El Homo Asiaticus: se caracteriza por la piel cetrina, por el pelo oscuro, por ser melancólico, serio, severo y avaro, y por vestirse con ropas anchas. Se rige por las opiniones.

El Homo Afer: se caracteriza por la piel negra, por el pelo negro y crespo, por la nariz simiesca, por los labios gruesos, por la pereza, por la inmoralidad de sus costumbres y por la inclinación al vagabundeo. Se rige por las arbitrariedades.

Aunque nunca lo declaró de forma explícita y categórica, Linné intuyó que todas estas “razas” descendían de un mismo prototipo humano, lo cual le convirtió en precursor del darwinismo.

George Buffon creía que las diferencias raciales eran subjetivas y que estaban inducidas por procesos temporales climáticos, dieta alimentaria o costumbres. Por ejemplo, relacionaba la piel negra con la sobreexposición al sol, y que los lapones y groenlandeses tenían la piel más oscura que los noreuropeos por el frío congelante; y que si los pueblos cambian de lugar, cambiará su tipo. Publicó a partir de 1749 y distinguió seis variedades de hombre dándoles la categoría de raza:

lapón o polar
tártaro
sur de Asia
europeo
etíope
americano

En la segunda mitad del siglo XVIII, el desarrollo incipiente de las ciencias experimentales llevó a que el francés Louis Jean-Marie Daubenton (1716-1800) en 1764, y el holandés Petrus Camper (1722-1784) en 1770 sentasen los cimientos de la craneometría y de la antropometría modernas. La anatomía comparada se convirtió en una nueva y muy cultivada disciplina médica. Soemmering (1785) y White (1799) siguieron desarrollando las técnicas de medición y las estadísticas antropométricas, tanto a partir de sujetos vivos como de cadáveres.

Friedrich Blumenbach se basó en su análisis craneométrico para su clasificación. El creía en la igualdad de razas y consideraba las variaciones físicas producto de adaptaciones climáticas, aunque ignoraba el mecanismo de esto. Inicia sus publicaciones en 1790 y determina cinco razas:

1. mongólico o amarillo
2. americano o rojo
(nativo americano)
3. caucásico o blanco
4. malayo o pardo
(del sudeste de Asia)
5. etiópico o negro

En 1825, Desmoulins dividió las razas humanas en 16 tipologías. Entre sus avances figuran el que separó del bloque negro-africano a los hotentotes y a los etíopes, igual que a los negros de África de los de Oceanía, y a la raza blanca ainú de Oriente, de entre los amarillos asiáticos. Poco después, en 1830, Morton definió 22 razas o familias, y puede decirse que desde entonces los antropólogos no han hecho más que proponer y discutir nuevas clasificaciones, lo que, en el fondo, viene a corroborar la ambigüedad y la imprecisión intrínsecas del concepto de raza.

Desmoulins en su Historia natural de las razas humanas (1826):

I. especie escita
a. raza indogermana
b. raza finesa
c. raza turca

II. especie caucásica
a.raza europea

III. especie semita
a. raza árabe
b. raza etruscopelásgica
c. raza céltica

IV. especie atlántica

V. especie india

VI. especie mongólica
a. raza indochina
b. raza mongólica
c. raza hiperbórea

VII. especie kuriliana

VIII. especie etiópica

IX. especie euroafricana

X: especie austrofricana
a. raza hotentote
b. raza bosquimana

XI. especie malaya u oceánica
a. crolinianos
b. dayakos y beadjuces de Borneo y muchos aráforas y alfurus de las Molucas
c. javaneses, sumatrianos, timorianos y malayos
d. polinesios
e. hovas de Madagascar

XII. especie papuana

XIII. especie negro-oceánica
a. mois o moyeos de la Conchinchina
b. samangos, dayaqos,…
c. pueblos de la tierra de Van Diemen
d. vinzirobaris

XIV. especie australásica

XV. especie colómbica

XVI. especie americana
a. omañas, guaraníes, coroados, puris, alturos, otomacos…
b. botocudos y guayaos.
c. mbayás, charrúas
d. araucanos, puelches, teuletos o patagones
e. pechereses

 

Bory de Saint Vincent en su Diccionario clásico de Historia natural (París, 1825):

Del antiguo continente:

I. especie jafética
A. gens togata
a. raza caucásica
b. raza pelásgica

B. gens braccata
c. raza céltica
d. raza germánica

1.ª variedad teutónica

2.ª variedad eslavona

II. especie arábiga
a. raza atlántica
b. raza adámica

III. especie india
IV. especie escita
V. especie china

VI. especie hiperbórea

VII. especie neptuniana
a. raza malaya
b. raza oceánica
c. raza papuana

VIII. especie australásica

Del nuevo continente:

IX. especie colómbica

X. especie americana

XI. especie patagona
a. ellótricos

XII. especie etiópica

XIII. especie cafre

XIV. especie melaniana (hombres fenómenos):
a. cretinos
b. albinos

 

Lesson en su Manual de mamalogía (1827):

I. raza blanca o caucásica
1. rama aramea: asirios, caldeos, árabes, fenicios, hebreos, abisinios,…
2. rama india, germana, pelásgica: celtas, cántabros, persas,…
3. rama escita, tártara: escitas, partos, turcos, finlandeses, húngaros

primera variedad, rama malaya
segunda variedad, rama oceánica
II. raza amarilla o mongólica:
1. rama manchú
2. rama sínica
3. rama hiperbórea o esquimal: lapones en parte, samoyedos, esquimales del Labrador, habitantes de las islas Kuriles y de las islas Aleutianas
4. rama americana
a. peruana o mejicana
b. araucana
c. patagona

5. rama mogolpelásgica o carolingia

 

III. raza negra o melaniana
1. rama etiópica
2. rama cafre
3. rama hotentote
4. rama papuana
5. rama tasmaniana
6. rama alfurusendamena
7. rama alfurus-austral

 

En 1859, la fundación de la Sociedad de Antropología de París trajo consigo un florecimiento extraordinario de la antropología anatómica, y especialmente de la craneología y de la antropometría, cuyas bases teóricas fueron expuestas en dos obras fundamentales de Paul Broca (1824-1880).

Thomas Huxley usó estudios antropométricos para sus grupos raciales. Introdujo el término australoide en 1870 para describir la raza de los nativos de Australia y los asoció a poblaciones veddas del sur de la India. También creó el término xantocroide (xanthochroic) para referirse a la raza nórdica y suponía que la raza mediterránea era producto de mestizaje entre xantocroides y melanocroides. Hizo una división con 9 grupos raciales:

Distribución de razas humanas según Thomas Huxley:

bosquimano
negro
negritos
melanocroide
australoide
xantocroide
polinesio
mongoloide A
mongoloide B
mongoloide C
esquimal

El antropólogo francés Joseph Deniker estableció una clasificación más compleja. Hizo más de 20 mapas de las razas europeas donde incluía seis razas primarias: nórdica, litoral (o atlanto-mediterránea), oriental, adriática (o dinárica), ibero-insular y occidental (o cevenole), con cuatro razas más secundarias, y sostuvo un extenso debate con William Ripley sobre la naturaleza y el número de las razas europeas, ya que este último sostenía que eran 3 razas. Criticó clasificaciones anteriores, pues afirmaba que solo se basaban en caracteres somáticos (físicos), en cambio él se extendió y detalló caracteres étnicos, sociales, culturales y lingüísticos, usando a veces el término “grupos étnicos” antes que razas. (Deniker 1900). La segunda edición de su obra Les races et les peuples de la Terre (Las razas y los pueblos de la Tierra, 1926) sirvió de base a muchas más clasificaciones del siglo XX.

Según H.V. Vallois, una raza es una población natural definida por características físicas y hereditarias comunes. Su clasificación de 1944 alcanzó rango clásico en los años sesenta; estableció cuatro grupos raciales primarios (australoide, leucodermo, melanodermo y xantodermo) y veintisiete razas, que son las siguientes:

grupo australoide o primitivo
australiana
vedda

grupo leucodermo (blanco)
nórdica
europea oriental
alpina
dinárica
mediterránea
anatolia
turania
blanca suroriental
indoafgana
ainú

grupo melanodermo (negro)
melanoafricana
etíope
negrilla
khoisánida
melanoindia
melanesia
negrito

grupo xantodermo (amarillo)
siberiana
normongólica
centromongólica
sudmongólica
indonesia
polinesia
esquimal
amerindia

Carleton S. Coon escribió numerosos libros sobre las razas a partir de 1954. En África distinguió dos tipos principales: congoide, como los bantú y la mayoría de los pueblos africanos, y capoide, como los bosquimanos; en estos últimos sostuvo que hubo una distribución mayor en la prehistoria de África:

caucasoide
congoide
capoide
mongoloide
australoide

Sus teorías no tuvieron mucha aceptación, pues se dieron a conocer en una época de lucha contra los prejuicios raciales y el uso del sufijo -oide se sentía peyorativo; además en los años sesenta sus teorías tuvieron que confrontarse con el advenimiento de la antropología moderna y la genética de poblaciones, por lo que la aceptación de las teorías raciales estaban en retroceso.

Stanley Marion Garn sostuvo que el aislamiento geográfico era el factor primordial en la formación de razas, por lo que en Oceanía se habría alcanzado la mayor variedad, postulando las siguientes “razas geográficas” (1961).

Clasificación racial de Garn:

amerindia (América)
europea (Europa occidental)
asiática (Extremo Oriente)
africana (África negra)
india (Península indostánica)
australiana (Australia)
melanesia-papú (Melanesia)
micronesia (Micronesia)
polinesia (Polinesia)

 

SUPREMACISMO RACIAL 

Las teorías que defienden la existencia de razas superiores y razas inferiores pueden rastrearse desde la Antigüedad y estuvieron presentes en la Edad Media. Particularmente se desarrollaron para el caso del antisemitismo, en el que se mezclaba de forma poco diferenciable el racismo como fenómeno intelectual o popular, la intolerancia religiosa desde el punto de vista político y el odio religioso en todas sus manifestaciones. En la España del siglo XV se elaboró un complejo sistema justificativo de la discriminación hacia los cristianos nuevos con los estatutos de limpieza de sangre, que a pesar de la condena papal continuaron vigentes durante todo el Antiguo Régimen en España. Durante la Era de los descubrimientos los argumentos intelectuales que implicaban desigualdades intrínsecas entre europeos y americanos, cuyo carácter racista era evidente en ambos lados de la polémica de los justos títulos (cuyos argumentos eran fundamentalmente teológicos, jurídicos y filosóficos) fueron debatidas y rechazadas como posible justificación del dominio español sobre los naturales (indígenas americanos), aunque no se descartaban de forma tan clara como posible justificación de la esclavitud de los negros.

La justificación del imperialismo y el colonialismo del siglo XIX se hizo fundamentalmente desde el punto de vista de la superioridad cultural de la civilización sobre el salvajismo o la barbarie, con categorías culturales provenientes de la Ilustración o del cristianismo misionero, que en ambos casos suponían la igualdad esencial del género humano, e incluso la superioridad moral del buen salvaje sobre la degeneración del hombre civilizado; diferencias no biológicas sino culturales que en cualquier caso justificaban de forma paternalista el dominio de éste sobre aquél, bien para salvar su alma, bien para hacerle acceder a la senda del progreso (positivismo). Con similares características se impuso la paulatina extensión del abolicionismo de la esclavitud.

El nacionalismo tuvo en cada caso nacional un componente más o menos centrado en características identitarias étnicas (raza, lengua, cultura) o la voluntad popular, pero en todos los casos significó un gigantesco esfuerzo ideológico para la constitución de comunidades nacionales homogéneas (nation-making o construcción nacional) que implicaba la hipervaloración de los rasgos nacionales propios en contraposición de los ajenos. En el caso alemán, tuvieron una especial importancia las referencias constantes a los mitos de origen germánicos, popularizados por la literatura romántica y por la música de Wagner.

El Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas del Conde de Gobineau (1853-1857) planteaba la superioridad de una raza blanca (de extensión limitada al norte de los Alpes) sobre una raza amarilla y una raza negra de definiciones igualmente imprecisas.

En la segunda mitad del siglo XIX, la popularización de la teoría de la evolución derivó en un darwinismo social (Herbert Spencer) que aplicaba de forma acientífica a las clases sociales y otros grupos humanos conceptos desvirtuados de origen evolucionista, como el de la supervivencia del más apto en la lucha por la vida. La eugenesia y las teorías racistas se desarrollaron en Inglaterra y Alemania (nordicismo, raza aria, Houston Stewart Chamberlain), mientras que en Estados Unidos la derrota del Sur esclavista en la Guerra de Secesión no implicó el abandono de las tesis racistas, sino el desarrollo de movimientos en favor del supremacismo blanco.

A finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, periodo de la paz armada en que las potencias se preparaban para el inevitable estallido de la Primera Guerra Mundial, era usual la utilización del concepto de razas superiores e inferiores o naciones decadentes frente a las naciones emergentes, ejemplificados en la Guerra hispano-norteamericana de 1898 y la Guerra ruso-japonesa de 1905.5 El regeneracionismo español que nació como respuesta al desastre del 98 tuvo las meditaciones acerca de los conceptos de raza y de virilidad entre sus tópicos.

El totalitarismo del periodo de entreguerras plantearon una negación radical del individualismo demo-liberal para plantear salidas colectivas extremas: la exaltación de la unidad de raza, pueblo, nación y estado del fascismo. La identificación de la propia nación con una raza característica, singular y portadora de valores eternos era una característica presente en todos los movimientos fascistas, pero se encontraba particularmente exacerbada en la Alemania nazi. Se excluyó de la ciudadanía alemana, diseñada en términos raciales (volksgemeinshaft), a los judíos, empleados como chivo expiatorio de todo tipo de problemas sociales (teoría de la conspiración judeomasónica, leyes de Núremberg, Holocausto); y se inició una agresiva política expansiva con terribles consecuencias especialmente en el Este de Europa, entendido como un espacio a disputar entre los eslavos -raza inferior- y los germanos -superior- desde la Edad Media (Drang nach Osten) y que, explicitado en la hitleriana teoría del lebensraum (espacio vital, Mein Kampf), condujo a la Segunda Guerra Mundial.

El nacionalismo japonés, con una política expansionista similar en Asia Oriental, desarrolló conceptos hasta cierto punto similares, aunque no explicitados como superioridad racial (véase militarismo japonés).

La derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial conllevó el desprestigio de todo tipo de teorías racistas, e incluso puso en sospecha cualquier intento intelectual de defender determinaciones biológicas o físicas (determinismo).

 

“ANTROPOLOGÍA” NAZI 

El nordicismo o teoría nórdica fue una tesis racial en boga a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Aprovechaba el modelo de la antropología clásica común de su época, según el cual los pueblos europeos se dividían en tres sub-ramas de la raza caucásica: la nórdica, la alpina y la mediterránea. Enseñaba que la raza nórdica estaba extendida por el norte de Europa, especialmente entre los hablantes de las lenguas germánicas, y se caracterizaba por individuos de gran estatura, rostros y cabeza alargados, pelo rubio y ojos azules. Por su parte, la raza alpina predominaría en la Europa central y estaría caracterizada por una baja estatura y la cabeza relativamente redonda. La raza mediterránea sería común en el sur de Europa y, específicamente, en ciertas partes del norte de África y estaría caracterizada por el cabello oscuro y la piel morena (según algunos teóricos de la época ello se debería a la mezcla racial con pueblos norteafricanos).

El término «nórdico» fue propuesto primeramente como grupo racial por el antropólogo francés Joseph Deniker. Sin embargo, fue la obra del sociólogo/economista William Z. Ripley la que popularizó la idea de las tres razas europeas haciendo uso de la terminología acuñada por Deniker (anteriormente Ripley había empleado «teutón» como designación) en su obra de referencia Las Razas de Europa, en la que distinguía las razas europeas basándose en diversas mediciones antropométricas y teniendo en cuenta principalmente la estatura y el índice cefálico. El teórico racialista anglogermano Houston Stewart Chamberlain, que constituiría un modelo a seguir para Adolf Hitler, concibió a los nórdicos como los pueblos celtas y germánicos originarios, así como algunos pueblos eslavos. Todos ellos eran, a saber, los baltos, belgas, holandeses, ingleses, franceses, alemanes, irlandeses, polacos, escandinavos, escoceses y galeses. Chamberlain llamaría celtogermánicos a estos pueblos.

Entre muchos supremacistas blancos europeos y estadounidenses, la raza nórdica llegó a ser considerada como la más avanzada de las poblaciones humanas, de ahí que la ideología nazi la equiparara con la «raza de señores» aria. En los Estados Unidos, el principal difusor del «nordicismo» fue el autor pro-eugenesia Madison Grant. Basándose en estas teorías, defendió la adopción de políticas antiinmigratorias en la década de 1920 en los Estados Unidos, sosteniendo que los inmigrantes del sur y el este de Europa representaban a un tipo «inferior» de europeos y, por tanto, su entrada debía restringirse. Grant fue más estricto que sus predecesores, como Chamberlain, a la hora de atribuir la categoría de nórdico y sostuvo que los pueblos con el menor rastro de ascendencia no nórdica eran inferiores. Su libro sobre el nordicismo The Passing of the Great Race, or the Racial Basis of European History (1916) ejerció una gran influencia sobre el gobierno, las ideas y la política raciales. Incluso en la cultura popular F. Scott Fitzgerald invoca las ideas de Grant a través de un personaje de El Gran Gatsby. Grant sostenía que la raza nórdica había sido responsable de la mayoría de los avances de la humanidad y que el «mestizaje» constituía «suicidio racial». Según Grant, si no se introducían políticas de eugenesia, la raza nórdica sería sustituida por las razas «inferiores». El nordicismo es una variedad del supremacismo blanco que no admite la igualdad de todas las ramas de la «raza blanca». Los italianos, los griegos, los portugueses, los españoles, los eslavos se encuentran entre aquellos blancos de segunda categoría, mientras que los judíos se encontrarían entre aquellos considerados inferiores.

El hecho de que los pueblos mediterráneos europeos pudieran identificarse con la mayoría de las grandes civilizaciones de la antigüedad, constituyó un problema para los que abogaban por los méritos de la raza nórdica. El influyente libro The mediterranean Race (1901) sostenía que la mezcla de la raza mediterránea fue lo que le confirió su ventaja creativa. La explicación especulativa de Grant a este problema fue afirmar que muchos de los logros de la cultura mediterránea fueron en realidad el resultado de genes nórdicos que habían entrado en el caudal genético mediterráneo como resultado de unas antiguas invasiones de pueblos del norte.

Pero mientras la teoría nordicista perdía apoyo en Estados Unidos, a su vez era algo influyente en Alemania bajo el auge de Adolf Hitler, que era proclive a usar indistintamente los términos «nórdico» y «ario». El libro de Grant fue la primera obra no escrita por un alemán que el Estado nazi tradujo y publicó. Grant solía enorgullecerse de enseñar una carta de Alfred Rosenberg (editor del Völkischer Beobachter alemán) en la que éste afirmaba que el libro de Grant era «su biblia». Paradójicamente, en la primera edición de su popular libro, Grant clasificaba a los alemanes como mayoritariamente nórdicos, mientras que en su segunda edición, publicada tras la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, recalificó a la entonces potencia enemiga como dominada por alpinos «inferiores». Debido a esto, el propio Hitler aminoraría posteriormente la importancia del nordicismo. El modelo tripartito convencional atribuyó la categoría de alpina a la mayor parte de la población de la Alemania de Hitler, especialmente después de la anexión de Austria. Ya en 1939 Hitler había abandonado la retórica nordicista a favor de la idea de que al pueblo alemán, como unidad, lo distinguían cualidades “espirituales”.

Clasificación racial nazi actualizada (Subdivisión del hombre blanco europeo):

http://thulean.wordpress.com/2009/08/06/la-nueva-clasificacion-racial-%E2%80%94-las-razas-europeas-part-i/

http://thulean.wordpress.com/2009/08/02/la-nueva-clasificacion-racial-%E2%80%94-las-razas-europeas-part-ii/

http://thulean.wordpress.com/2009/08/02/la-nueva-clasificacion-racial-%E2%80%94-las-razas-europeas-part-iii/

http://thulean.wordpress.com/2009/08/02/la-nueva-clasificacion-racial-%E2%80%94-las-razas-europeas-part-iv/

 

¿EXISTE LA “RAZA” GITANA? 

Obviamente no. El gitano jamás ha sido clasificado desde el punto de vista antropológico y biológico como una subespecie diferenciada de otras. Pertenecerían en todo caso al mismo grupo de otras poblaciones con las que compartirían mismos rasgos comunes y características físicas, sociales y lingüísticas (grupo asiático, malayo, etc). Es parte de una etnia de la India que se exilió, diversificó y fusionó en cierta manera con las poblaciones locales autóctonas, por lo que han sido materia de estudio independiente por parte de antropólogos (ciencia del gitano: gitanología, Facultad de la Universidad Karlova de Praga) debido a su peculiar forma de vida y nomadismo. En la actualidad conforman una multi-etnia de lo más variopinta y racialmente distintivas entre los distintos subgrupos gitanos.

Se trata de un factor “étnico”, social y cultural. “Ser gitanos” es pertenecer a un tipo de subculturas muy diversificadas en los distintos países que se hallan, que tendrían todas ellas un origen en común situado en la zona del subcontinente indio, localizado entre la zona del Pubjab y el Rajastán (zona India y Paquistán).

La misma FSG reconoce en un comunicado que lo apropiado es el uso del término “etnia” y no “raza”:

http://www.gitanos.org/servicios/prensa/preguntas_frecuentes/ (naranja: comunicado FSG)

¿Es más correcto hablar de “raza” gitana o de “etnia” gitana?
Todo ser humano pertenece a la misma especie. Actualmente la diferenciación de razas se considera anacrónica por la comunidad científica. En sustitución de “raza” se utiliza el término “etnia” (que hace referencia no tanto a las cuestiones biológicas sino a las culturales).

Algunos organismos internacionales como la ECRI señalan la necesidad de seguir utilizando el término racismo pero con la finalidad de “asegurar que aquellas personas que general y erróneamente se perciben como miembros de ‘otra raza’ no sean excluidos de la protección proporcionada por la legislación”.

Una etnia es un grupo de personas que comparten una identidad colectiva basada en un sentido de historia común. Los grupos étnicos poseen su propia cultura, costumbres, normas, creencias, tradiciones, y pueden también compartir una lengua, un origen geográfico, una religión o determinadas expresiones culturales o artísticas.

En varios países de la Europa central y del este, existe un reconocimiento oficial tanto de “minorías nacionales” (húngaros en Eslovaquia, por ejemplo) como de la “minoría étnica” gitana.

 

En los tiempos actuales y pese a la difusión cultural informativa extendida de estos órganos científicos, aún se sigue definiendo al gitano como “raza” por los medios de comunicación. Ejms:

http://tuteledigital.wordpress.com/2013/03/14/la-raza-gitana-se-rebela-contra-palabra-de-gitano-en-tuteledigital-es/

http://www.cuatro.com/conexion-samanta/programastemporada-03/t03xp04-boda-gitana/sociedad-sigue-discriminando-raza-gitana_3_1295745001.html

http://asociacionalfonsox.blogspot.com.es/2009/04/blog-post.html

http://elpais.com/diario/1984/01/24/espana/443746817_850215.html

http://canuit.wordpress.com/2009/12/12/la-raza-gitana/
Todo ello es parte de una estrategia demagógica y valores pro izquierdistas que provienen del marxismo cultural extendida en nuestra sociedad:

1- Para poder llamarte “racista” si los criticas o pones en tela de juicio su cultura retrógrada y machista. Una de las características de este “pueblo” carente de fronteras es su no integración y sus constantes desencuentros con el resto de las poblaciones donde viven y son conocidos, aparte de su nomadismo errante.

2- Para poder sostener el argumento de que son un “pueblo” sin tierra, algo que es falso, pues es sabido ya que proceden de la India y hay gitanos allí, los de verdad. Tratan de crear un ficticio nacionalismo espurio, de opereta, que los califica de minoría étnica dentro de otros estados, en condición de minoría y nacional (ejm: gitanos españoles) justificando así su derecho de conservar su propia identidad policultural, pero sin unos límites geográficos definidos, a diferencia de catalanes o vascos, por poner un ejemplo (véase “Un pueblo de caracter multiétnico”).

Los mismos gitanos se ven así mismos como “raza” única y diferenciada del resto, apoyada en parte por los cánones establecidos en esta sociedad progre e integrativa (discriminación positiva):

https://twitter.com/marinm_3

http://www.20minutos.es/noticia/108110/0/orgullo/raza/cale/

El gitano indio sería de raza semita, malaya, u otras clasificaciones varias establecidas (en todo caso), el gitano de rasgos europeos (gitano europeo) sería de raza caucásica u hombre blanco. El gitano como “raza” está tan diversificada como su cultura, no son todos iguales (genéticamente homogéneos) por mucho borriquillo que os encontréis en foros de internet o redes sociales, donde se llegan a afirmar cosas de este tipo:

“La raza gitana es la más pura que hay”

“yo soy gitano, pero tú no tienes raza”

“eres de raza paya”

“La raza paya es la peor que hay”

“Mis antepasados son gitanos, los tuyos una mezcla de todas las razas que hay, etc, etc, etc…”

De semejantes pollinos con cerebro de anormales no se puede esperar otra cosa. Recordar que en su cultura se practica la endogamia familiar o consanguínea (descendencia con incapacidad mental, véase apartado gitanos y endogamia familiar).

Un “no gitano” no es una raza, es un concepto gitano que parece ignorar el resto de composturas multiculturales que no sean el suyo propio. Una forma de concebir el mundo bastante arrogante, ególatra, y narcisista, así como diversos aspectos a la hora de considerar el trato hacia lo “no gitano” respecto a un gitano (racismo del gypsy). Con esta clase de ignorantes ilustrados es fácil reírse hasta la saciedad.

Los españoles tienen una base celtíbera con ligeras influencias (de mayor a menor) de visigodos, romanos, griegos y vándalos. Haplogrupo “PREDOMINANTE” R1b. Nuestra ascendencia es europea en un 90% según la genética, aunque se han encontrado muestras de otro tipo minorías de ascendencia árabe y judía en menor proporción:

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_espa%C3%B1ol

http://es.wikipedia.org/wiki/Haplogrupo_R1b_del_cromosoma_Y

El que haya habido otras minorías en España poco importa, aquí no se trata de a que raza le pertenece un territorio, si no que cultura es la predominante. Los moros no nos han islamizado, seguimos siendo de costumbres, folklore, gastronomía y cultura castellanas, de religión católica. Aunque como dentro de todo pueblo/etnia, dentro de él hay distintas razas humanas, pero siempre habrá una que es mayoritaria y determina al resto, como en todas las poblaciones (África: negros, Europa: blancos, China: amarillos, sur de Asia: malayos o pardos, etc). Moros y judíos poseen su propio orígen cultural y territorial, como todos los pueblos, y los gitanos también.

El gitano no es una “raza”, es una subcultura que forma parte de una etnia dispersa. Algunos comparten el mismo cromosoma que los europeos, muchos de ellos caucásicos (raza blanca). El gitano indio originario (khalbelias, banjaras, sintis) viene de otra familia, haplogrupo H. Sus rasgos muy diferentes al gitano europeo. El gitano como todo inmigrante puede nacionalizarse dentro de otros países pasando a formar parte de estos, que quieran el sectarismo y formar su propio apartheid a costa de otros territorios en los que viven, problemas para ellos. Son identitarios y no se adaptan a las costumbres locales, pese a ser diferentes de sus compatriotas gitanos de la India. Todo pueblo, nación o estado posee su propia ubicación geográfica, cultural e histórica.

En España hubo moros, pero los musulmanes de por Ley tenían prohibido casarse con gente de otra etnia, si bien es cierto podían tener todas las esposas que quisieran. Los valores antes eran distintos, la castidad era un bien preciado entre las mujeres, sobre todo en las casas nobles. Incluso los valores en la época franquista eran diferentes, otra cosa es el desmadre actual en los tiempos modernos con el feminismo, y la mujer con un papel protagonista liderando la sexualidad.

Comento esto útimo porque hay mucho borriquillo suelto. La “ley gitana” no tiene nada de especial que no haya existido antes, tampoco es garantía de nada. La biodiversidad es un hecho. El gitano no es “raza”, una mujer gitana podría casarse con un africano y tener descendencia. Su hijo sería tan gitano como los demás al seguir unas costumbres, modo de vida, y venir de familia gitana, pero su raza (aspecto biológico) sería negra o africano. Hacer de unas costumbres una ley y un modo de vida a seguir no los convierte en especiales (algo que se lo creen). No son más que un “pueblo” (supuesta etnia) pero sin límites geográficos, y como en todo territorio, dentro de él, existe la biodiversidad racial: gitanos blancos, gitanos morenos, gitanos semitas… etc.

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